Llevo toda la noche en vela, no puedo dormir, tampoco es que tenga sueño. ¿Qué estará haciendo? ¿Dónde estará? ¿Estará bien? ¿Le habrán hecho algo?... ¿Por qué me pasa esto? Ni si quiera la conozco. No sé lo qué es, pero recordar su infinita mirada me reconforta, aunque a la vez hace que se me salten las lágrimas.
Hoy debería estar feliz, Perrie viene mañana de su gira con las Little Mix. Pero eso ahora no me importa, solo pienso en... ¿Ella? Si, definitivamente la llamare "Ella".
Son las 12 del mediodía y "Ella" todavía no me ha llamado, dudo que valla ha hacerlo, pero todavía me quedaban esperanzas.
He bajado a la cocina y al parecer los chicos ya habían desayunado, así que decidí ir a por un capuccino al Starbucks.
Hoy por joderme un poco más Emma me ha despertado a las 9:20 de la mañana, estoy que me caigo de sueño. Vi que no había nada para desayunar en la nevera, otra vez se le habría olvidado hacer la compra.
Decidí ir a dar un paseo, quizá ir al Starbucks para pasar la mañana lejos de mi madrastra y ahogar mis penas en un caramel macchiato, mi preferido. Eso lo solía hacer muchas mañanas en las que mi padre tenía que ir a trabajar, solía ir al que trabaja Emily, pero hoy no, hoy me apetecía estar sola.
Me dirigí al Starbucks que iba siempre, en el me conocían y pasaba por uno más. En cambio si iban a otros en los que nunca había estado, cientos de fans se arremolinaban sobre mí, y eso está bien, pero por unas horas al día me gusta sentirme normal.
Hoy estaba muy vacío, solo estaba el viejo Roy y una chica sentada al fondo del local. Pedí mi capuccino a Ashley, la camarera, y me senté en la barra ha hablar con ella.
Me dijo que la chica esa era la primera vez que venía, y que parecía como si llevara toda la mañana llorando ya que tenía el maquillaje corrido; además llevaba 3 horas sin tocar lo que había pedido.
Eso me conmovió y decidí acercarme a ella. Cuando llegué me presenté:
-Yo: Hola, soy Zayn.
-X: Vete.
-Yo: Bueno tampoco es para tratarme así, al menos dime tu nombre, yo solo venía para hablar.
-X: Por favor, déjame sola.- Levantó un poco sus ojitos hasta que pude apreciarlos, que digo yo de ojitos, ojazos; era la profunda mirada castaña apagada por las lágrimas de ayer. Era "Ella".
-Yo:¡Tú! ¡Eres tú!¿Por qué no me has llamado?
-"Ella":¿Por qué habría de llamarte?¿No se supone que eres una estrella del pop? Tendrás admiradoras, pues ocúpate de ellas no de mí.
-Yo:¡Te dí mi teléfono!¿Por qué no me has llamado? Se que te pasa algo.
Mientras miraba sumida en mis pensamientos alguien me habló, para mi mala suerte era el chulo de esa banda que le gusta a Emily,¿qué haría aquí?
Estuvimos hablando, bueno más bien el intentando averiguar mi nombre, el se sentó a mi lado y yo me indigné.
-Yo: Nadie te ha dado permiso para sentarte.
-Zayn: Y a ti nadie te ha dado permiso para meterte con mis admiradoras.
-Yo:Pues vete.
-Zayn: No.- Me agarró el mentón y me hizo levantar la cabeza.- Tienes unos ojos preciosos, y seguro que también tienes una sonrisa encantadora.
-Yo: ¿A sí? ¿Quieres verla?- Le dediqué una sonrisa sarcástica y le tiré su capuccino a la cara. Después salí corriendo llorando hacia mi casa.