lunes, 1 de octubre de 2012

Capitulo 5-Me voy

Mientras corría una mano agarró a la mía. Por favor otra vez el no. era una mano de hombre, eso seguro, pero me resultaba familiar. Me giré dispuesta a pegarle una bofetada, pero no era él, era Michael.
 Al descubrir que era él sentí un vacío horrible en mí, que extraño, le odiaba todo lo fuerte que se puede odiar a alguien, pero le necesitaba para ser fuerte y vivir. 
 El rostro de mi amigo mostraba preocupación, en sus ojos veía mi miedo reflejado, no podía más, esto era demasiado fuerte para mí. Me dejé caer al suelo y comencé a llorar, como el día que murió mi madre, no sabía por qué pero era algo que me importaba algo.
 Michael me levantó del suelo y me llevó a su casa. No había nadie, que extraño, ya que su padre trabaja en casa. Subimos a su habitación y nos sentamos en la cama. No sé como ni por qué él sabía lo que me pasaba, ¿cómo se había enterado? Ni si quiera Emily ni Allison se habían enterado. 
 Pero a parte de eso me ocultaba algo, os preguntareis cómo lo sé, porque tenía la misma mirada que cuando me confesó que le gustaba desde que era pequeña. Espero que no fuera eso, porque en estos momentos me confundiría todavía más.
-Yo: ¿Qué te pasa? Me estás ocultando algo...
-Michael: A mi nada... ¿Y a ti? Te noto rara.
-Yo: Sé que ya sabes lo que me pasa, pero a ti te pasa algo y me lo estás ocultando, lo noto en tu mirada.
-Michael: Me voy.
-Yo: ¿Cómo qué te vas? ¿No te vas a quedar a pasar el verano aquí?
-Michael: Me voy para siempre, me voy a España.
-Yo: Sabes que no estoy para bromas, déjalo ya.
-Michael: ¡Ojalá fuera una broma! Pero no a mi padre le han destinado a España, a una ciudad llamada Burgos. Lo siento pero no puedo hacer nada.
-Yo: ¡No, por favor! ¡No!
 Nos pasamos la tarde llorando el uno abrazado al otro, ¿cómo reaccionarían las chicas? Yo simplemente me quería morir.
 Sobre la hora de cenar, la hora que llega mi padre habitualmente del trabajo me llevó a casa en su scooter. Me daba mucho miedo y siempre protestaba, pero esta vez me abracé fuerte a él y era como si el tiempo se detuviera, con él me sentía segura. 
 Oh no... ahora no me puedo enamorar de él, ahora que se va no. Le he tenido toda mi vida y... ¿ahora esto? sin duda mi mundo es muy cruel. Despejé mi cabeza de esos pensamientos y simplemente pensé en mi madre que me hizo olvidar todo.
 Al llegar a mi casa le invité a pasar pero dijo que tenía prisa, no se por qué pero su voz sonó diferente, como si fuera lo último que le apeteciera hacer en ese momento. A lo mejor solo es que el aniversario de la muerte de mi madre me estaba afectando, y todo esto fuera un sueño, más bien una pesadilla; pero no todo era real.
¿De verdad le amaba? Estaba segura de que no era así. ¿O era el simple hecho de que se fuera de Londres? Seguramente sería eso, porque sino ya me habría dado cuenta antes. 
 Arrancó su scooter y me dijo: "Llámale".

No hay comentarios:

Publicar un comentario