lunes, 15 de octubre de 2012

Capitulo 9- Lo siento

 Son las 9:58 am y Lou está paseando enfrente de la puerta con una zanahoria, que ni si quiera a probado, así que debe ser importante. 
 Al faltar un segundo para las 10:00 am sonó el timbre, mi compañero insistió en que abriera yo y lo hice sin hacer esperar al que llamaba.Y de repente la vi, a ella, que digo a ella, a Lottie, más preciosa que nunca, con un precioso vestido que resaltaba su figura; llevaba tacones y se había puesto a la misma altura que yo. 
 No había visto nunca a alguien tan sumamente perfecto, no sé porque sentía esto teniendo a Perrie, pero por más que quisiera no podía evitarlo. Era simplemente indescriptible, como una droga para mí.
 También iba otra chica, me sonaba de algo, pero no sé de que. Pero ahora la que importaba era Lottie. 
 Cuando me vió se me quedó mirando como si no entendiera lo que acababa de pasar, me dijo que se había confundido y dio media vuelta dispuesta a marcharse; pero la otra chica la retuvo. 
 Yo no era capaz de articular palabra, y por lo que creo ella tampoco. Solo dejó escapar un "Lo siento" en un pequeño susurro que para mí fue más que suficiente. Después de eso comenzó a llorar. 


 Cuando le vi no pude resistir más e intenté volver al coche, pero Emily me lo impidió. Cuando tuve el valor de mirarle a los ojos vi en su mirada odio y a la vez ternura, tristeza y a la vez alegría, un gran cúmulo de emociones difíciles de explicar, que yo sabía muy bien lo duras que resultaban, ya que eran mi jodida rutina.
 No era capaz de decirle nada, de decirle que le amaba. Pero al final logré pronunciar un "Lo siento" y caí derrumbada en lágrimas. 
 Él sin decir nada se agachó y me abrazó, una situación indescriptible, ese abrazo sí que vale más que mil palabras. Me susurro al oído que no pasaba nada que nunca estaría sola.
 El chico de aquellos ojos tan magníficos que llevaba todo el rato en la puerta y al que Emily no quitaba ojo nos invitó a pasar. 
 Esa casa era maravillosa, más de lo que ya me imaginaba. Pasamos al salón y había un gato, ¡Oh no, me dan alergia los gatos! Se acercaba a mí y yo me le intentaba quitar de encima sin que se dieran cuenta, pero al final se subió encima mío y empecé a marearme. 
Creo que Emily se enteró de que había un gato, porque empezó a gritar y el gato se fue. Nadie entendía nada salvo nosotras. Lo último que oí fue:-¡Llamar a una ambulancia, por favor! 

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